La Eustaquio Buelna llega al 70% y cambia el panorama para el campo del Évora
Guamúchil, Sinaloa.- El agua comienza a cambiar el ánimo del campo sinaloense. La presa Eustaquio Buelna está al 70 por ciento de almacenamiento, mientras la Adolfo López Mateos ronda el 27 por ciento y registra buenos ingresos, un escenario que abre la posibilidad de contar con mayor margen para planear el próximo ciclo agrícola.
Manuel Gumaro López Cuadras, presidente de Productores Independientes de Sinaloa, consideró que las condiciones actuales son muy diferentes a las de años anteriores y podrían permitir a los agricultores establecer una mayor diversidad de cultivos.
«Nos está lloviendo en las cuencas, pero también nos está lloviendo aquí en los valles», destacó el dirigente agrícola al explicar la mejoría que se observa tanto en las presas como directamente en las zonas productivas.
El Valle del Évora se encuentra entre las regiones beneficiadas por las precipitaciones recientes. La humedad ya comienza a generar condiciones para que los productores trabajen sus terrenos y preparen las parcelas para el siguiente ciclo.
López Cuadras estimó que aproximadamente 30 por ciento de los productores ya comenzó a trabajar sus predios, aunque todavía existe una superficie importante que permanece sin preparación.
El dirigente agrícola explicó que esto también está relacionado con la situación de la tierra agrícola, pues en el Valle del Évora, al igual que en buena parte de Sinaloa, más de la mitad de los terrenos son rentados.
Para el sector, la recuperación de las presas representa mucho más que contar con agua para los cultivos.
También puede generar mejores condiciones para acceder a créditos y avíos, un aspecto que actualmente preocupa a los productores.
Las bajas producciones de los últimos ciclos, los precios deprimidos al momento de comercializar las cosechas y las dificultades para obtener financiamiento oportuno han golpeado la rentabilidad del campo.
Por ello, el dirigente consideró que si continúa la recuperación de las presas, será necesario que los gobiernos federal y estatal, junto con los productores y las instituciones relacionadas con la agricultura, diseñen estrategias para aprovechar el escenario.
El objetivo debe ir más allá de garantizar el agua para sembrar: se requiere reactivar la economía, elevar la productividad y generar ingresos para las familias que dependen del campo.
La presa Eustaquio Buelna, aunque es considerada una infraestructura de menor capacidad frente a los grandes embalses de Sinaloa, representa un indicador importante para la actividad agrícola del Valle del Évora.
Mientras tanto, los productores mantienen la expectativa de que las lluvias continúen aportando agua a las cuencas y permitan llegar a un ciclo agrícola con mejores condiciones.
Después de varios años marcados por problemas de disponibilidad de agua y dificultades económicas, el incremento de los almacenamientos representa una de las primeras señales positivas para quienes viven de la agricultura.
Ahora el reto será convertir esa disponibilidad de agua en producción, rentabilidad y mejores ingresos para el campo sinaloense.
