Reencarpetado en Guamúchil entra en fase operativa con cuatro vialidades confirmadas
Guamúchil, Sinaloa.- El proyecto de reencarpetado de vialidades en Guamúchil comienza a materializarse con la confirmación de cuatro puntos donde iniciarán los trabajos en los próximos días, como parte de los nueve proyectos autorizados por el Gobierno del Estado para el municipio de Salvador Alvarado.
La presidenta municipal, Guadalupe López González, informó que ya se realizaron los estudios técnicos correspondientes y que las primeras vialidades seleccionadas incluyen el fraccionamiento San Cristóbal, un tramo de la avenida Mariano Matamoros, el acceso a Tultita, a partir de la calle Jalisco, y un fraccionamiento adicional que será definido oficialmente en breve.

De acuerdo con la alcaldesa, tras el anuncio realizado durante la visita del gobernador, el proceso avanzó de manera ágil, ya que personal especializado acudió casi de inmediato para evaluar el estado del pavimento y priorizar las zonas con mayor deterioro.
Este diagnóstico permitió “palomear” los primeros cuatro reencarpetados que arrancarán como fase inicial.
López González reconoció que el estado de muchas vialidades ya representaba una problemática seria para la movilidad urbana, por lo que consideró este proyecto como una acción prioritaria para mejorar la seguridad vial y la imagen urbana de la ciudad.
Colonias como Lomas del Sol, Lomas del Valle y zonas cercanas a Canaco forman parte del paquete total de nueve reencarpetados autorizados.
La alcaldesa subrayó que, aunque cinco proyectos aún están pendientes de arranque, estos ya cuentan con aval estatal, por lo que su ejecución es solo cuestión de tiempo conforme avancen los trabajos actuales.
Asimismo, reiteró su agradecimiento al gobernador por el interés mostrado en atender una demanda histórica de la ciudadanía.
¿Qué criterios técnicos se utilizarán para determinar el orden de los cinco reencarpetados restantes y cómo se medirá su impacto urbano?
El orden de ejecución se definirá con base en indicadores como aforo vehicular, conectividad estratégica, riesgo vial y afectaciones estructurales detectadas mediante estudios de geotecnia y escaneo de pavimentos. El impacto urbano se medirá a través de evaluaciones posteriores que consideren reducción de tiempos de traslado, disminución de accidentes y percepción ciudadana sobre la mejora en la movilidad y el entorno urbano.
